Qigong Baduanjin · Ba Duan Jin o los ocho brocados, es una serie de ocho ejercicios de qigong tradicional. La primera referencia documentada de esta serie se remonta al siglo XII. Baduanjin es el método de qigong más practicado tanto dentro como fuera de China.

El propósito de esta serie de qigong es preservar la vitalidad y favorecer el mantenimiento de la salud. El entrenamiento regular constituye una forma de cuidado preventivo orientado a reducir la aparición de desequilibrios. Su práctica mejora la movilidad articular, fortalece la musculatura y ayuda a corregir hábitos posturales. También libera tensiones, favorece una respiración más amplia y proporciona una agradable sensación de vitalidad, equilibrio y bienestar.

Concepto de la denominación

El término Bā (八) significa “ocho”. Duàn (段) se traduce como “parte”, “sección” o “movimiento”. Jǐn (锦) significa “brocado de seda”, con connotaciones asociadas a lo brillante.

El carácter Ba de Baduanjin alude al número de ejercicios que lo componen. Pero también evoca la presencia de múltiples elementos interrelacionados. Estos elementos se condicionan mutuamente y funcionan de manera circular, como ocurre en la estructura octogonal del Bagua.

Gao Lian, autor destacado de la dinastía Ming (1368-1644), escribió sobre esta práctica. Lo hizo en el capítulo “Método de guía en Baduanjin”, perteneciente a la obra Ocho aspectos de la atención médica (Zun sheng ba jian).

En este texto afirma: «Cuando practicas Baduanjin entre la una de la madrugada y el mediodía, sigues el flujo de los ocho trigramas e ingresas en la armonía del universo».

Leyenda e historia documentada

La tradición legendaria atribuye la creación del Ba duan jin al general Yue Fei. Yue Fei fue una figura emblemática de la dinastía Song en el siglo XII. Sin embargo, en el imaginario cultural chino, numerosos sistemas marciales y terapéuticos han sido igualmente vinculados a este personaje. Entre ellos se encuentran el arte de la lanza, Baji Quan, Garra del Águila, qinna y Xingyi Quan.

Esta tendencia responde a un rasgo característico de la cultura china. Consiste en conferir un origen mítico a todo aquello que se considera valioso o de gran relevancia.

La primera referencia documentada al término Baduanjin aparece en la obra Registro del Oyente. Selecciones de cuentos sobrenaturales chinos (Yi jian zhi). Esta obra fue escrita por Hong Mai (1123-1202) durante la dinastía Song del Sur (1127-1279).

En ella se relata: «Li Siju, nombrado mayordomo del emperador en el año 1117, séptimo del reinado Zhenghe… comenzó a levantarse a medianoche. Se sentaba para practicar la respiración profunda y el automasaje, lo cual fue denominado Baduanjin».

Este testimonio evidencia que estos ejercicios ya gozaban de cierta popularidad en China durante dicho periodo.

Múltiples estilos y escuelas

El Baduanjin se practica principalmente en dos modalidades: en posición de pie y en posición sentada. Fue durante las dinastías Ming y Qing (1368-1911) cuando la práctica de pie se difundió ampliamente. En este periodo alcanzó gran notoriedad.

La denominación Baduanjin aparece de forma explícita en el Nuevo libro ilustrado sobre la protección de la salud Baduanjin (Xin chu bao shen tu – Ba duan jin). Esta obra pertenece a finales de la dinastía Qing y describe con precisión los ejercicios.

El texto detalla: «Elevar las manos con las palmas hacia arriba para sostener el cielo regula el San Jiao. Adoptar la postura de un arquero que dispara a izquierda y derecha. Mantener una mano elevada para armonizar las funciones del bazo y el estómago. Mirar hacia atrás para prevenir las cinco afecciones. Estas afecciones se refieren a los cinco órganos: corazón, hígado, bazo, pulmones y riñones. También se mencionan los siete factores patógenos. Balancear la cabeza y las caderas para dispersar las alteraciones patológicas. Elevar y descender las manos hasta los talones para fortalecer los riñones. Formar puños y proyectar una mirada severa para acrecentar la energía. Sacudir la columna siete veces para eliminar las cien enfermedades». Este fragmento conserva el orden y los nombres originales de los ejercicios del Baduanjin.

En la transmisión de este método se desarrollaron principalmente dos grandes escuelas: la escuela del Norte y la escuela del Sur. Se diferencian principalmente por la posición de las piernas.

La escuela del Sur adopta posturas más exigentes, como la postura del caballo (Mabu). No obstante, el registro de los movimientos demuestra que ambas comparten un origen común. También muestra que han ejercido mutua influencia a lo largo del tiempo. En consecuencia, no es posible atribuir la creación del Baduanjin a un único individuo. Su configuración actual es el resultado de la contribución colectiva de numerosos especialistas y practicantes a lo largo de los siglos.

En el célebre lienzo de seda de Mawangdui, datado en la dinastía Han (206-220), se observan cuatro ilustraciones significativas. El lienzo fue hallado en el yacimiento arqueológico de Changsha, provincia de Hunan. Estas ilustraciones guardan una notable similitud con varios ejercicios del Baduanjin. Entre ellos se encuentra adoptar la actitud del arquero que dispara a izquierda y derecha. También aparece mantener una mano elevada para regular las funciones del bazo y el estómago. Otro ejercicio similar consiste en elevar y descender las manos hasta los talones para fortalecer los riñones. También se observa un gesto semejante a sacudir la espalda para dispersar las enfermedades.

Asimismo, en la obra Notas sobre el cultivo de la cualidad y la prolongación de la vida (Yangxing yanming lu), aparecen representaciones similares. Esta obra fue escrita por Tao Hongjing (456-536) durante las dinastías del Sur y del Norte (420-589). Sus representaciones gráficas son muy cercanas a las secuencias del Baduanjin.

Suavidad y fluidez continua

Los movimientos que componen esta serie se caracterizan por una intensidad aeróbica moderada. Se ejecutan desde un estado de relajación sostenida por una firmeza estructural. Esta firmeza se asienta sobre una postura estable.

Los ejercicios se realizan en secuencia y de manera fluida. Durante la práctica se establece una distinción constante entre lo sustancial (yin) y lo insustancial (yang). La columna vertebral actúa como eje central de todos los desplazamientos y gestos corporales.

Las transiciones entre movimientos se llevan a cabo de forma natural. Esto permite que la parte superior e inferior del cuerpo se integren y coordinen en una unidad funcional. La ejecución es continua y se asemeja al fluir del agua o al desplazamiento de las nubes. Estas imágenes tradicionales transmiten la cualidad de suavidad que impregna la práctica. No se producen interrupciones, ni siquiera en el tránsito entre lo sustancial y lo insustancial. Esta continuidad favorece un flujo ininterrumpido de qi, la energía vital.

También repercute directamente en el bienestar físico, emocional y mental del practicante. Como resultado, genera una sensación de armonía interna y equilibrio.

Relajación y firmeza. Dinamismo y quietud

La relajación requiere la ausencia de tensión en los músculos, las articulaciones y el sistema nervioso. Guiada por la mente, la respiración se vuelve regular. El corazón se aquieta y el cuerpo adopta un estado de soltura consciente.

La adopción de una postura correcta es esencial para alcanzar este estado. Esta postura se logra siguiendo con precisión las directrices técnicas establecidas para la práctica del Baduanjin.

La firmeza se define como la aplicación de una fuerza racional y mesurada. Esta fuerza se requiere solo en momentos concretos de la práctica. La firmeza se aplica al final de la fase yang del movimiento. Antes de iniciar la fase yin, ambos movimientos forman un ejercicio Baduanjin.

Ejemplos de ello son los instantes de sostener las manos en alto con las palmas hacia arriba. Este gesto se realiza para regular los órganos internos. Otro ejemplo es la adopción de la postura del caballo o Mabu durante el gesto de tensar el arco. También lo es la elevación de una mano para armonizar las funciones del bazo y el estómago. Otro caso aparece en el movimiento de la cabeza y las manos al girar la mirada hacia atrás. Este gesto se practica para prevenir las tensiones internas.

También encontramos la flexión del cuerpo en Mabu durante el balanceo para liberar el estrés. Otro ejemplo es el gesto de flexionar y alcanzar los pies con las manos para fortalecer los riñones. También destaca la proyección del puño con una mirada airada para activar la fuerza. Finalmente, aparece el instante en que se elevan y apoyan los talones. En este momento se produce la contracción simultánea de los dedos de los pies y las nalgas. Este gesto estimula la circulación interna.

La firmeza se aplica únicamente por un instante. La relajación, en cambio, debe sostenerse durante el resto del movimiento. La adecuada combinación de firmeza y relajación permite mantener el equilibrio entre yin y yang. También contribuye a ello la alternancia entre dinamismo y quietud.

Yin y yang son dos principios fundamentales de oposición e interdependencia descritos por el pensamiento chino. Esta armonización contribuye a mejorar la circulación del qi en los meridianos y colaterales. También favorece el flujo sanguíneo y optimiza la movilidad articular. Estos factores son esenciales para la prevención de la enfermedad y el mantenimiento de la salud.

El dinamismo se manifiesta como la expresión externa del movimiento corporal. Implica que el practicante guíe todos los gestos con atención plena y continua. Los movimientos tienen  realizarse con flexibilidad, vitalidad, coherencia y naturalidad.

La quietud, por su parte, se expresa como calma interna. Aparece en los momentos en los que debe aplicarse la firmeza. La breve inmovilidad externa no interrumpe la circulación interna del qi.

Esto ocurre cuando el cuerpo mantiene una firmeza elástica y consciente. La activación de partes específicas del cuerpo se logra con mayor efectividad mediante una firmeza racional. Esta firmeza debe aplicarse durante un tiempo controlado.

Atención continua en el cuerpo para cultivar la energía vital

En el contexto del qigong, la atención se entiende como un estado mental orientado a la propiocepción. Es decir, se orienta a la percepción consciente del cuerpo en relación con el tiempo y el espacio. Estos elementos conforman un conjunto interactivo. Su característica esencial es la armonía y la simetría.

El Baduanjin se distingue precisamente por la comodidad de sus posturas. También se distingue por la ejecución de movimientos dotados de un poder interno profundo.

Cuando la atención se mantiene de manera continua y se acompaña de concentración, el cuerpo se mueve con vigor y precisión. De este modo, integra de manera natural la firmeza y la suavidad.

Estas cualidades se manifiestan mediante la interacción entre lo sustancial y lo insustancial. Este equilibrio dinámico permite que la práctica no se limite a una mera gimnasia externa. Al contrario, permite que se convierta en un método de cultivo interno.

El propósito fundamental de los ejercicios es incrementar la energía interna. También busca fortalecer la salud y mantener la vitalidad del cuerpo.

Relajación, calma y naturalidad

Una mente calma es capaz de disipar con facilidad el estrés psicológico. Un cuerpo libre de tensión puede tonificar de manera más eficiente los músculos, las articulaciones y los órganos internos.

Alcanzar ambos estados de relajación constituye un proceso gradual. Este proceso progresa desde el exterior hacia el interior. Su objetivo es integrar el cuerpo, la respiración y la mente en una sola unidad.

Una mente en paz y un estado de ánimo equilibrado favorecen una concentración plena durante la práctica. La relajación y la calma interior se complementan de forma inseparable. Juntas configuran el estado mental y corporal idóneo para el cultivo del qi.

La naturalidad implica que el cuerpo, la respiración y la mente actúan de manera espontánea. No hay esfuerzo forzado ni intención rígida. En este estado, la práctica se convierte en un flujo continuo y orgánico. También entra en armonía con la dinámica interna de la energía vital.

Precisión y flexibilidad

La búsqueda de precisión en la práctica requiere que las posturas se ajusten a las indicaciones técnicas establecidas. Para el practicante principiante, la tarea fundamental consiste en adquirir dominio sobre las posiciones básicas del cuerpo.

Esto puede alcanzarse mediante el entrenamiento de posturas estáticas. La duración de estas posturas debe adaptarse a las condiciones de salud y capacidad individual de cada persona.

Es necesario prestar una atención minuciosa a las direcciones y ángulos de los movimientos. También debe atenderse a la aplicación de la fuerza. Esta aplicación debe estudiarse y desarrollarse de manera sistemática.

No obstante, esta precisión no tiene que derivar en rigidez. La técnica correcta debe convivir con una flexibilidad consciente. Esta flexibilidad permite que la energía circule sin obstrucciones. También permite que el cuerpo se mantenga vivo y receptivo durante toda la práctica.

Práctica y bienestar

La práctica constituye un proceso de integración. En este proceso, los movimientos corporales se armonizan con la regulación del estado psicológico y el ritmo respiratorio.

El bienestar se manifiesta como un estado de relajación física y mental. Este estado se caracteriza por la comodidad y la naturalidad. Surge de manera espontánea tras la ejecución consciente de los ejercicios.

El rigor en la adopción de las posturas y en la ejecución de los movimientos debe ajustarse a cada practicante. También debe ajustarse la correcta aplicación de la fuerza. Todo ello depende de la condición física de la persona. Así, la realización técnica adecuada se alcanza de forma progresiva.

Del mismo modo, la regulación de la respiración requiere un ajuste gradual. Este ajuste debe respetar el ritmo interno de cada practicante. Práctica y bienestar están estrechamente interrelacionados. Ambos ejercen una influencia recíproca. Una práctica bien orientada genera bienestar. A su vez, este estado de bienestar favorece una práctica más profunda y consciente.

La planificación previa del tiempo, el número de repeticiones y la intensidad de los movimientos permite establecer un equilibrio adecuado. Este equilibrio se da entre la mente, el cuerpo y la circulación de la energía interna. Finalmente, la relación entre práctica y bienestar se extiende más allá del momento del ejercicio. También se vincula directamente con el estilo de vida del practicante.

Adoptar hábitos saludables y mantener una actitud activa y positiva potencia los efectos de la práctica. Además, contribuye de manera significativa a la preservación de la salud.

Entrenamiento progresivo

El Baduanjin presenta ciertas dificultades iniciales para los practicantes principiantes. En las primeras etapas, la práctica requiere superar incomodidades físicas. Entre ellas pueden aparecer agujetas, rigidez en los movimientos o nerviosismo.

Solo mediante la continuidad y la constancia en el entrenamiento es posible superar estos obstáculos. La perseverancia permite alcanzar posturas precisas y movimientos armónicos. Con el tiempo, la atención se vuelve continua. Este proceso conduce a la integración de cuerpo, respiración y mente. Durante el periodo de aprendizaje se recomienda mantener una respiración natural. No conviene forzar su ritmo.

Solo cuando los movimientos se realizan con corrección técnica y fluidez, se introduce la coordinación consciente. Esta coordinación se establece entre movimiento y respiración.

La fase de inspiración se asocia a los momentos de estiramiento o aplicación de la fuerza racional máxima. La espiración se vincula con la relajación. Con el tiempo, y de manera gradual, se introduce la respiración abdominal invertida. Esta respiración es característica de las prácticas avanzadas de qigong.

Los efectos de la práctica pueden variar según las condiciones individuales de cada persona. Sin embargo, los beneficios se obtienen de manera progresiva. Para ello es necesario seguir un método específico de entrenamiento. También es necesario avanzar de forma gradual y respetar los principios internos del Baduanjin.

Realización de los ejercicios

Postura de preparación

La postura inicial constituye un proceso de preparación fundamental en todas las prácticas de qigong, ya que permite reducir el nivel de activación del organismo para disponerlo en un estado óptimo de regulación. Su propósito es armonizar el cuerpo, la respiración y la mente, integrándolos en una única unidad funcional para entrar en el estado propio del qigong.

El practicante se coloca de pie, con ambos pies juntos y paralelos. Los brazos descienden a ambos lados del cuerpo de manera natural, el mentón se recoge ligeramente y el punto Baihui Du20 se eleva suavemente, como si la coronilla fuera suspendida por un hilo invisible. La mirada se dirige al frente con suavidad mientras la lengua toca el paladar, estableciendo el primer contacto interno. Todo el cuerpo se relaja gradualmente, la respiración se vuelve abdominal y profunda, y la conciencia se dirige hacia el interior, cerrando progresivamente los sentidos al exterior para entrar en un estado de propiocepción.

Mantener los pies juntos activa los meridianos del riñón y el meridiano extraordinario Yinqiao, reforzando así la energía de riñón. La posición relajada de los brazos favorece la libre circulación del qi a lo largo de las extremidades superiores, unificando la red energética.

Postura Zhan Zhuang

Tras abrir ligeramente el pie izquierdo para estabilizar la base, el practicante adopta la postura Zhan Zhuang. Los brazos se elevan formando un círculo frente al bajo abdomen, y las palmas se orientan hacia el dantian inferior. Los puntos Laogong Pc8 se alinean sutilmente en dirección a Qihai Ren6, estableciendo un eje energético entre las manos y el centro energético del abdomen.

La respiración se mantiene abdominal y natural. El movimiento del diafragma, al contraerse y expandirse, genera un suave masaje sobre la región lumbar, estimulando la energía de los riñones y despertando la esencia (jing), que se transforma de manera gradual en qi y desciende hacia el dantian. La finalidad de esta postura estática es incrementar la energía en el dantian para que, una vez estabilizada, pueda ser movilizada a través de los ocho movimientos de Baduanjin

 

1 Mantener las manos arriba unidas en alto con las palmas hacia arriba para sostener el cielo y regular el Sanjiao · Liang Shou Tuo

Tian Li San Jiao

El nombre de este movimiento describe tanto su ejecución como su principal acción reguladora sobre el Sanjiao o Triple Calentador

Este ejercicio regula la circulación del qi en el Sanjiao, considerado como el sistema funcional que conecta y armoniza los órganos Zang-Fu situados en el pecho y el abdomen. El Sanjiao actúa como mensajero de la vitalidad y su función esencial consiste en movilizar los diferentes tipos de energía para distribuirlos por los cinco órganos Zang y las seis vísceras Fu. También vehicula la circulación del qi original y gobierna la transferencia del agua y los fluidos corporales. Los movimientos energéticos de ascenso, descenso, entrada, salida, transporte y descarga dependen de la correcta armonización del Sanjiao.

Durante la ejecución, el practicante eleva ambas manos entrelazadas hacia el cielo. Este gesto abre las tres cavidades del Sanjiao —superior, media e inferior— facilitando el fluir del qi en cada una de ellas. La mirada acompaña el ascenso de las manos y, en el punto máximo del movimiento, la cabeza se extiende suavemente hacia arriba, creando una barrera que impide la dispersión de la energía hacia el cerebro. Al sostener simbólicamente el cielo con las palmas, el estiramiento alcanza su máximo yang.

La elongación de la columna vertebral activa el canal Du y estimula los puntos Shu del meridiano de la vejiga, que discurre a ambos lados de la columna, tonificando los cinco órganos y las seis entrañas. Los tres meridianos yin y yang de las manos y de los pies recorren las cuatro extremidades, mientras que los canales Du y Ren atraviesan la parte posterior y anterior del tronco. Este estiramiento armoniza la circulación energética de los catorce meridianos (doce principales más dos extraordinarios), regulando así el flujo de energía de todo el cuerpo.

En cuanto a la respiración, el ejercicio desarrolla un ciclo completo de respiración invertida: durante el ascenso de las manos se inspira, en el instante de máxima expansión yang se realiza una breve apnea que tonifica los órganos yin, y en el descenso se espira, relajando funcionalmente el cuerpo. La espiración y la relajación permiten que el qi descienda y se asiente en el dantian

2 · Adoptar la actitud del arquero que dispara a izquierda y derecha para alcanzar al halcón · Zuo You Kai Gong Si She Diao

El nombre de este ejercicio describe tanto su forma como su beneficio principal. Las direcciones “izquierda” y “derecha” no se refieren a una orientación anatómica literal, sino a la relación simbólica entre los órganos según el esquema de los Cinco Elementos, donde la madera (hígado) se sitúa a la izquierda y el metal (pulmón) a la derecha.

La energía del cielo desciende de Este a Oeste —mirando al Sur— y la energía de la tierra asciende de Oeste a Este, generando un movimiento circular continuo que evoca el diagrama del Taiji. En el cuerpo humano, el qi del hígado, ubicado en el jiao inferior, asciende y se expande, mientras que el qi del pulmón, situado en el jiao superior, desciende y se recoge. Esta interacción ascendente y descendente genera una rueda energética que armoniza la circulación de qi y sangre en todo el organismo.

Cuando se tensa el arco hacia la izquierda, se favorece el ascenso del qi de hígado; al tensarlo hacia la derecha, se promueve el descenso del qi de pulmón. Tras lanzar la “flecha” en cada flanco, ambos brazos trazan un recorrido circular que, unido a una espiración suave y continua, permite la interacción interna de ambos movimientos energéticos. Así, interior y exterior se integran en una sola unidad funcional.

La postura Mabu, traducida como postura del caballo o del jinete, se adopta separando el pie izquierdo a una distancia equivalente a dos anchos de cadera. La pelvis se coloca en retroversión como si el practicante se sentara sobre un taburete invisible. Los pies permanecen paralelos, apuntando al frente, y las piernas flexionan formando un ángulo de 90°, de modo que los muslos quedan paralelos al suelo. Las rodillas, alineadas con los pies, no sobrepasan nunca sus puntas. La columna vertebral se mantiene erguida y suavemente estirada gracias a la retroversión de la pelvis y a la ligera elevación de la cabeza.

Esta postura activa Mingmen (Du4), situado entre la segunda y tercera vértebra lumbar, alimentando la circulación de qi en el canal Du y armonizando los tres meridianos yin y yang de las piernas. Fortalece la musculatura de las extremidades inferiores, reeduca la estructura de la columna, tonifica el suelo pélvico y equilibra energéticamente la parte superior e inferior del cuerpo, regulando especialmente el sistema cardiovascular.

Principales beneficios de la postura Mabu:

Tonifica el yang de los riñones y calienta Mingmen
Refuerza el qi original o Yuanqi
Estimula la circulación del qi en Dumai
Previene dolores lumbares
Nutre y protege la esencia o Jing
Disipa el frío patógeno y dispersa el viento interno
Regula los sistemas cardiocirculatorio, renal y genitourinario
Previene patologías de huesos y dientes
Calma la mente y estabiliza el espíritu

Fuego de Mingmen y activación de Yuanqi

En esta postura se activa el Fuego de Mingmen, también llamado Palacio del Jing (Jing Gong), considerado el aspecto yang de la Esencia. Este fuego vital impulsa el desarrollo y maduración de la Esencia, permitiendo en la pubertad la formación de la sangre menstrual en la mujer y del esperma en el hombre. Toda capacidad reproductiva depende del buen funcionamiento de esta Puerta de la Vida.

Mingmen y Yuanqi son interdependientes y se relacionan estrechamente con el riñón. El Yuanqi —como manifestación activa de la Esencia— requiere calor para cumplir sus funciones, entre ellas la producción de sangre. La postura Mabu tonifica el Yuanqi, aportando fuerza física, vitalidad y estabilidad mental.

El fuego de Mingmen asciende desde los riñones hasta el corazón —sede de la mente (Shen)—, aportando claridad, calma y sosiego.

Este ejercicio desarrolla un ciclo completo de respiración invertida. Al tensar el arco se inspira; en el instante de máxima expansión, se sostiene brevemente la respiración para tonificar el yang. Al trazar el círculo con los brazos y relajar la postura se espira, permitiendo que la energía descienda y se reúna en el dantian.

3 Mantener una mano en alto para regular las funciones del bazo y estómago · Tiao Li Pi Wei Xu Dan Ju

El nombre de este ejercicio describe tanto su forma como su función principal, que consiste en fortalecer el eje energético de los órganos bazo y estómago, considerados el centro del organismo en múltiples niveles.

A nivel anatómico, bazo y estómago se encuentran en el jiao medio, actuando como punto de convergencia de numerosas funciones fisiológicas.
A nivel fisiológico, constituyen la fuente de qi y sangre, nutriendo a todos los demás órganos. Su interacción es complementaria: el bazo, de naturaleza yin, eleva su qi, transportando y transformando los elementos yang de los alimentos; el estómago, de naturaleza yang, dirige su qi hacia abajo, mezclando alimentos y líquidos para generar la esencia de todos los fluidos corporales.

El qi del bazo asciende para enviar la esencia pura de los alimentos al pulmón y al corazón, donde se transforma en qi y sangre, mientras que el qi del estómago desciende, transportando los residuos hacia los intestinos. Este ascenso y descenso coordinado es clave para la producción de qi y sangre, así como para mantener la circulación armoniosa del qi en el jiao medio.

Durante el ejercicio, el movimiento ascendente de la mano acompaña y dirige el qi hacia arriba, mientras que el movimiento descendente guía el qi hacia abajo. La intención es “separar cielo y tierra”, integrando movimiento externo e interno en una unidad funcional. El ejercicio activa asimismo la columna vertebral y, por extensión, el canal Du Mai, regulando la médula. La presión del dedo gordo del pie en el suelo durante la fase yang del ejercicio activa el punto 1B Yinbai.

Se desarrolla un ciclo completo de respiración invertida. La inspiración coincide con el estiramiento coordinado de ambos brazos, armonizando el flujo de qi en los meridianos del bazo y estómago que recorren la cavidad torácica y abdominal, extendiéndola y abriéndola.

La espiración acompaña la relajación y permite que el qi se hunda en el dantian, consolidando la energía interna y el equilibrio del cuerpo.

4 Mirar atrás para prevenir la enfermedad originada por los 5 órganos y las 7 emociones · Wu Lao qi Shang Wang Hou qiao

El nombre de este ejercicio indica tanto su ejecución como su función principal: prevenir enfermedades derivadas del desequilibrio de los cinco órganos internos y de las siete emociones según la Medicina Tradicional China (MTC).

El ejercicio activa el punto Dazhui Du14 en la región cervical, los doce puntos Shu de la espalda en las áreas dorsal y lumbar, y armoniza la circulación energética en los canales Du y Ren contribuyendo a la conservación de la salud física y emocional del practicante.

En la MTC, las enfermedades pueden originarse por disfunciones de los órganos —corazón, hígado, bazo, pulmones y riñones— y por la desarmonía de siete emociones: euforia, tristeza y melancolía, ira, preocupación, miedo y terror.

Pulmones y riñones, órganos pares, se asocian a la tristeza y melancolía y al miedo y terror, respectivamente. Bazo, relacionado con la tierra, se vincula a la preocupación. Corazón se asocia con la euforia y el hígado con la ira.

Las emociones extremas, prolongadas o reprimidas actúan como factores patógenos internos, alterando la dinámica energética, provocando estancamientos de qi y desarmonía entre yin y yang, lo que puede derivar en enfermedad. Por ello, cada emoción afecta principalmente a un órgano concreto, pero siempre repercute sobre el corazón como centro integrador.

El ejercicio combina varios movimientos:

Anteversión y retroversión de la pelvis acompañada de flexión y extensión de las piernas. Rotación de los brazos, desplazando los omóplatos hacia delante y hacia atrás. Rotación de la cabeza a izquierda y derecha.

Estos gestos estimulan de forma gradual las regiones lumbar, dorsal y cervical de la columna vertebral, activando el Dazhui Du14, los 12 puntos Bei Shu y armonizando la circulación de energía en los canales Du y Ren.

Este trabajo se conoce como la apertura de las tres puertas internas:
Puerta Baja – Weilu Guan, conectada con Mingmen (Du4), regula el movimiento de qi y xue entre tronco y piernas.
Puerta Media – Jiaji Guan, conectada con Zhiyang (Du9), regula la energía entre tronco y brazos, así como el intercambio energético entre tórax y estómago.
Puerta Alta – Yuzhen Guan, conectada con Fengfu (Du16), regula la circulación de energía entre tronco y cabeza.

La respiración invertida se integra al movimiento

Inspiración: inicia en las vértebras lumbares, continúa por las dorsales y culmina en las cervicales. La pelvis se antevierte y las piernas se estiran, mientras los brazos se desplazan hacia atrás y la cabeza rota suavemente, promoviendo la apertura energética.

Espiración: la pelvis se retrovierte y las piernas se flexionan, se relajan brazos y hombros, y la cabeza vuelve a la posición neutra, facilitando que el qi se hunda y se integre en el dantian.

Estimulación de puntos energéticos y meridianos extraordinarios

Dazhui (Du14), también denominado Bai Lao o “cien fatigas”, es un punto clave de cruce de los meridianos yang de manos y pies junto con el canal Du Mai. Se considera el “mar de los yang”, regulando la energía en los tres niveles yang del cuerpo: libera la superficie, armoniza el interior y dispersa el calor. Es ampliamente utilizado en el tratamiento de rigidez cervical, dolor de hombro y brazo, así como en la activación energética general del cuerpo.

Los puntos Shu de la espalda, situados en la zona dorsal y lumbar a lo largo del meridiano de la vejiga, coinciden con la ubicación anatómica de los órganos internos. Actúan como centros de concentración de qi y sangre, ejerciendo efectos tonificantes rápidos y eficaces sobre los órganos, los sentidos y la musculatura esquelética. Por ejemplo, la activación de los puntos Shenshu V23 tonifica los riñones, fortalece los huesos y afina el oído.

Los canales Du y Ren, conocidos respectivamente como el mar de los meridianos yang y el mar de los meridianos yin, son responsables de nutrir y regular la energía y la sangre en todos los meridianos. Su función principal es armonizar el Yuan qi (energía vital original, heredada y de reserva limitada), asegurando su flujo hacia los 12 meridianos principales cuando estos presentan déficit, o recibiéndolo de vuelta cuando existe exceso, a través de puntos de conexión que actúan como compuertas.

En la práctica diaria, el qi circula con frecuencia a “ralentí” por estos canales, sufriendo estancamientos o bloqueos debido a malas posturas o cristalizaciones generadas por emociones no expresadas o pensamientos reprimidos. Cuando los canales Du y Ren se encuentran libres de obstrucciones y bien drenados —entendiendo drenar como dar salida a la energía estancada o a los excesos acumulados, similar a liberar agua retenida en un canal—, se garantiza el libre paso de la energía y se restablece un flujo pleno de qi, indispensable para la salud física, emocional y mental. Los canales Du y Ren forman parte de los ocho meridianos extraordinarios, encargados de administrar el Yuan qi. Al activarlos, todos los meridianos yin y yang se armonizan, regulando las funciones de los órganos internos, estabilizando las emociones y calmando la mente, consolidando así los efectos preventivos y terapéuticos de la práctica.

Finalmente, este ejercicio desarrolla un ciclo completo de respiración invertida, en el cual la inspiración coincide con los movimientos de rotación de cabeza y brazos, y la espiración acompaña la relajación, facilitando la integración de la energía interna en el dantian y promoviendo un flujo continuo de qi por todo el organismo.

5 Balancear la cabeza y las nalgas para eliminar alteraciones patológicas · Yao Tou Bai Wei Qu Xin Huo

El nombre del ejercicio indica su ejecución y su objetivo principal: armonizar las energías del riñón y del corazón para eliminar alteraciones patológicas.

El movimiento espiralado de la pelvis promueve el ascenso de la energía de los riñones, mientras que el balanceo del cuerpo facilita el descenso de la energía del corazón.

Equilibrio de yin y yang: agua y fuego

Para mantener el equilibrio general del organismo, el agua de los riñones (yin) debe unirse al fuego del corazón (yang): El yin de los riñones asciende para apoyar al yin del corazón en el control del yang de este órgano. El yang del corazón desciende para asistir al yang de los riñones en la regulación del yin renal. Este flujo coordinado de ascenso y descenso representa la interacción armoniosa de yin y yang, equilibrando arriba y abajo, agua y fuego, y asegurando la estabilidad energética del organismo.

La fusión y el sostén mutuo de agua y fuego garantizan que ni el yin ni el yang se vean comprometidos. Como advierte Zhang Jie Bin:

“La naturaleza del fuego es el calor; si el fuego carece de agua, el calor se vuelve extremo, destruyendo el yin y dañando a los diez mil seres. La naturaleza del agua es el frío; si el agua carece de fuego, el frío se intensifica, destruyendo el yang y dejando a los diez mil seres inmóviles y apagados”.

De esta manera, asegurar la armonía entre agua y fuego, riñón y corazón, yin y yang es equivalente a preservar la salud y favorecer la longevidad.

Activación de puntos y posturas clave

Extensión del cuello: el movimiento relajado activa el punto Dazhui Du14, explicado detalladamente en el ejercicio 4. Postura Mabu: activa el Fuego del Mingmen, como se describió en el ejercicio 2, fortaleciendo la energía yang de los riñones y promoviendo la vitalidad general del organismo.

El ejercicio contribuye a eliminar patologías asociadas a síndromes de deficiencia provocados por estrés emocional y síndromes de exceso derivados de un exceso de fuego del corazón.

La respiración desarrolla un ciclo completo de respiración invertida:

Inspiración: coordinada con el estiramiento diagonal del cuerpo y la elevación de la pelvis.
Espiración: acompaña la relajación y permite que el qi se hunda en el dantian, consolidando la integración de cuerpo, respiración y mente.

6 Levantar y bajar las manos hasta los talones para fortalecer los riñones · Liang Shou Pan Zu Gu Shen Yao

El nombre del ejercicio indica tanto su ejecución como su objetivo principal: fortalecer la cintura y los riñones, armonizando la fluencia de qi en el meridiano de la vejiga.

Según la Medicina Tradicional China, la cintura alberga los riñones. Como se cita en el Clásico de Medicina Interna del Emperador Amarillo: “Cuando la casa de los riñones no se mueve, los riñones se cansan”.

El movimiento de flexión y extensión del tronco activa la cintura y fortalece los riñones, garantizando la circulación de la energía vital en esta zona. El riñón es considerado la raíz de la vida, ya que almacena la Esencia (Jing), que comprende la herencia de los padres (cielo anterior) y la esencia adquirida de los alimentos (cielo posterior).

El yin renal constituye la sustancia fundamental que permite el nacimiento, crecimiento y reproducción. El yang renal representa el calor y la fuerza dinámica que sostiene todos los procesos fisiológicos. La unión equilibrada del yin y yang renal es sinónimo de salud integral, mientras que su desarmonía conduce a la enfermedad. Asimismo, los riñones son responsables del equilibrio de agua y fuego en el organismo, siendo el fuego renal conocido como la Puerta de la Vida (Mingmen).

Función de la esencia y la médula

La esencia renal genera la médula, que nutre el cerebro y sustenta sus funciones cognitivas. Además, la médula es la base para la formación de médula ósea, que alimenta huesos y dientes, considerados el excedente físico de los huesos en MTC.

Al flexionar el tronco, las manos masajean la parte posterior de la espalda y piernas y los lados de los pies, siguiendo el recorrido del meridiano de la vejiga. Se activan múltiples puntos: Shenshu V23, concentración de riñón, Weizhong V40, Chengshan V56, hasta el Zhi Yin V67 en el dedo pequeño del pie.

Cuando las manos se sitúan sobre los empeines, el peso recae en los metatarsos, y al deslizarse hacia los talones, se activa el Yongquan R1, reforzando la energía de los riñones.

La mirada al frente mantiene la alineación del cuello y evita que la energía del riñón ascienda hacia la cabeza.
El ejercicio desarrolla un ciclo completo de respiración invertida:

Inspiración: coincide con el movimiento ascendente de las manos.
Espiración: acompaña el movimiento descendente, facilitando que el qi se hunda en el dantian y que la energía fluya de manera armoniosa a lo largo de los meridianos activados.

7 Formar puños al frente y proyectar una mirada airada para aumentar la energía · Cuan Quan Nu Mu Zeng qi Li

El nombre de este ejercicio describe con precisión tanto la ejecución como su beneficio principal: generar y expandir la energía interna mediante la activación coordinada de la mirada, el gesto del puño y la torsión de los tendones.

Este movimiento regula de manera directa las funciones del Hígado y del Riñón, órganos estrechamente relacionados en la fisiología energética. El Hígado, asociado al Elemento Madera, es responsable de almacenar la sangre y distribuir el qi de forma uniforme, permitiendo que este pueda ascender, extenderse y nutrir músculos, tendones y ojos. Diversos textos clásicos lo describen como “el general del ejército”, aquel que planifica, dirige y asegura la fluidez del movimiento y de la intención.

Cuando el puño se proyecta hacia delante, la sangre y la energía del Hígado se movilizan hacia las extremidades, nutriendo los tendones —tejido afín a la Madera— y fortaleciendo la capacidad de acción y resolución. Al recoger el puño y relajar el cuerpo, la energía retorna al Hígado, restableciendo su reserva funcional. Tal como afirma Wang Ping durante la dinastía Tang: «Cuando una persona se mueve, la sangre fluye por los canales; cuando descansa, retorna al Hígado». Este ciclo de expansión y retorno reproduce el movimiento natural de la Madera, que se abre hacia todas las direcciones para después replegarse y preservar su esencia.

Una circulación sanguínea abundante y armónica fortalece músculos, piel y tendones, incrementando la resistencia a los factores patógenos externos. Esta cualidad, asociada al qi defensivo y al Pulmón, refuerza el sistema inmunológico, generando una verdadera coraza energética.

El gesto de cerrar la mano formando un puño es profundamente simbólico: los cuatro dedos envuelven al pulgar, cuya punta toca la base del dedo anular. Este mudra, llamado Shen Yin o Mudra del Riñón, conecta con la energía original (Yuan qi), evocando la postura espontánea del feto en el vientre materno. Al formar este puño y posarlo sobre el punto Zhangmen H13, se armonizan las funciones del Hígado y del Bazo, drenando la humedad y descongestionando el trayecto del Hígado y la Vesícula Biliar.

La postura Mabu, ya explicada en el Ejercicio 2, activa el Fuego de Mingmen, fortaleciendo el Riñón y proporcionando sostén energético para el movimiento de extensión y retorno del puño. La mirada fija, ligeramente airada, no busca generar ira sino canalizar y sublimar la emoción de la rabia, transformándola en una fuerza clara, directa y lúcida.

Al extender el puño, la torsión del brazo y la tensión justa de los tendones impulsan la sangre hacia la mano. La mirada fija bloquea momentáneamente el qi en la extremidad, generando una expansión controlada. Al relajar la mirada y volver a recoger el puño al punto Zhangmen, la energía retorna suavemente al interior, completando así el ciclo energético.

Este movimiento desarrolla un ciclo de respiración invertida:

Espiración durante la proyección del puño, liberando qi hacia el exterior.
Inspiración durante el retorno del puño hacia el centro, nutriendo el Hígado y recogiendo la energía hacia el eje interno.

8 Hacer vibrar la espalda siete veces para prevenir las 100 enfermedades · Bei Hou qi Dian Bai Bing Xiao

El nombre de este ejercicio expresa con gran claridad su intención: despertar la energía interna mediante una vibración que recorre todo el organismo y, con ello, prevenir las “cien enfermedades”, expresión tradicional que designa el conjunto de desequilibrios energéticos que comprenden tano la parte física como emocional.

El ejercicio tiene 2 propósitos.

El primero es regular la circulación de qi y sangre en los órganos internos y liberar los bloqueos latentes en los meridianos. Al elevar los talones y mantener brevemente el peso sobre las puntas de los pies, los dedos se tensan ligeramente contra el suelo estimulando los puntos Jing (Pozo). Estos puntos, situados en la extremidad de los dedos de manos y pies, son lugares de transformación en los que el qi puede cambiar de polaridad, convirtiendo el yin en yang o el yang en yin según lo requiera el organismo.

Cuando el talón desciende con suavidad y vuelve a apoyarse con el suelo, se activa el punto Yongquan R1, el primer punto del meridiano del riñón, considerado la puerta de acceso al yin profundo del cuerpo. Esta alternancia rítmica entre tensión y relajación provoca una microvibración vertebral que asciende por la columna despertando el canal Du, mar de los meridianos yang y eje rector de la médula y la energía ancestral o yuan qi.

La estimulación simultánea de los seis puntos Jing en los pies armoniza la energía de los meridianos del bazo, estómago, vejiga, hígado, vesícula biliar y riñón. Estos meridianos, en conjunto, gobiernan los procesos digestivos, la purificación de líquidos, la circulación de sangre, la distribución del qi defensivo o wei qi y el equilibrio emocional. Por esta razón, la activación de los puntos pozo tiene un efecto profundo en la regulación psicoemocional, siendo especialmente eficaz para suavizar estados de irritabilidad, obsesión, insomnio, ansiedad, agitación y fatiga mental.

El segundo propósito del ejercicio es expulsar el qi turbio, gracias al golpe seco del talón en el suelo que está coordinado con la espiración.

Este ejercicio desarrolla un ciclo completo de respiración invertida. La inspiración se coordina con la elevación sobre las puntas de los pies. La espiración coincide con el apoyo de los talones en el suelo.

Regreso al origen o Gui Yuan

La postura final —con las manos reposando suavemente sobre el dantian inferior— se conoce como regreso al origen. Esta fase no es simplemente un cierre formal, sino un momento de integración energética y retorno a la fuente.

Durante la serie de los 8 ejercicios, la atención ha conducido y circulado el qi. Al finalizar la práctica no se puede dejar la energía dispersa, hay que recolectarla y asentarla en el dantian.

Hay que distinguir dos acciones en la postura final

Retornar el qi – gui qi (归气)

Es una acción vinculada al tiempo y al ciclo. Simboliza el cierre de la serie que inició en el origen (dantian), y, tras cumplir su recorrido, vuelve al punto inicial.
Desde una perspectiva interna, es reconducir conscientemente la energía, como quien recoge una red de pesca. En términos simbólicos, es volver a casa, reconocer que todo movimiento auténtico retorna a su fuente.

Conservar el qi – ju qi (聚气)

Es una acción vinculada al espacio y al lugar, pues se refiere a reunir y acumular el qi en un área precisa: el dantian. El qi no solo retorna, sino que se asienta y se guarda. Es el acto de sellar el caldero interno, evitando que la energía se disperse después de la práctica. El gesto de colocar las manos sobre el abdomen no es simbólico, sino funcional: la atención y el contacto actúan como sello energético.

Volver al origen es reconciliar el movimiento con la quietud. Es reconectar con el centro, tanto energético como existencial. Es recordar que todo ciclo de qigong se completa únicamente cuando retorna a su fuente.

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