Lumbalgia

La lumbalgia o lumbago es el termino que identifica el dolor en el área inferior de la espalda o zona lumbar originado por causas musculo esqueléticas, es decir, que tienen que ver con las vertebras lumbares y las estructuras de los tejidos blandos como son los músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales. Generalmente este dolor se debe a las malas posturas adoptadas y a realizar sobreesfuerzos en la vida cotidiana: casa o trabajo. Se debe prestar atención al mover o levantar pesos y especialmente a las inclinaciones forzadas de la espalda. También se pueden originar por cuadros de estrés y ansiedad. En el caso de las mujeres, se puede desencadenar o agravar con el ciclo menstrual. Las lumbalgias agudas suelen ser de corta duración y desaparecen en pocas semanas pero si la persona sufre estrés o depresión pueden convertirse en crónicas.

Los síntomas dependen del origen de la lumbalgia, el dolor puede ser específico, difuso o irradiado, puede afectar a un área concreta o amplia y puede causar espasmos musculares. Además, los síntomas pueden extenderse a las piernas, provocando dolor, entumecimiento y hormigueo.

El sedentarismo aumenta el riesgo de padecer dolor de espalda y el reposo en cama el riesgo de que el dolor se prolongue por más tiempo o reaparezca más fácilmente, por lo tanto, ambos están más que contraindicados para la prevención y tratamiento de la lumbalgia.

Lo más indicado es mantener normas de higiene postural y realizar una actividad física como el Qigong que además de reeducar y corregir la postura trabaja especialmente la columna vertebral. El Qigong es una actividad física que integra el cuerpo, mediante el movimiento y la postura, la respiración diafragmática y la mente atenta y focalizada en pos del bienestar físico, emocional y mental.

En Qigong, un factor determinante para la óptima estabilidad del cuerpo humano es la alineación de su eje central perpendicularmente a la superficie terrestre. Se puede comparar el cuerpo humano a un cilindro: cuanto más se acerca su eje central a la perpendicular, más estable es. La columna vertebral tiene cuatro curvas: la sacra, la lumbar, la dorsal y la cervical. De estas cuatro, la sacra y la dorsal son más rígidas, mientras que la lumbar y la cervical son más flexibles. Las cuatro curvas están relacionadas entre ellas, con el fin de optimizar la correcta distribución del peso de la cabeza, tronco y extremidades superiores a lo largo de su eje central.

Muchas personas, debido al estrés y a las tensiones que afectan a la musculatura de la columna, sufren malformaciones, que restan estabilidad al cuerpo. A nivel emocional, el miedo tensa la columna desde la nuca hasta la pelvis y la contrae físicamente, la tristeza la encorva hacia adelante, parece como si la persona llevara una carga o una mochila, además su mirada apunta hacia abajo, todo lo ve negativo. Estar erguido con la columna recta y relajada es una postura que no solamente previene a nivel físico el lumbago sino que acrecienta a nivel emocional la confianza y el optimismo.

Alinear el eje verticalmente implica atenuar las curvas de la columna y se consigue basculando la pelvis hacia adelante, acción que estira la punta del cóccix, adentrando el mentón, llevando las orejas hacia atrás y estirando hacia arriba la cabeza. Esta acción restaura la verticalidad del sacro y de las cervicales, y atenúa la curva lumbar, quedándose la columna prácticamente recta. La acción de bascular la pelvis hacia delante permite abrir y relajar las caderas consiguiendo utilizar, en cualquier caso, la fuerza trasmitida por las piernas. El ajuste pelviano conecta la parte inferior y la superior del cuerpo proporcionando una sólida estructura al conjunto.

En Qigong, además de la verticalidad, para que nuestro cuerpo pueda mantener una buena estabilidad y equilibrio es necesario desarrollar una buena base en los pies. El enraizamiento consiste en apoyar y distribuir correctamente el peso físico al 50% en ambos pies. La verticalidad ayuda a distribuir equitativamente el peso en los dos pies. Cada pie tiene nueve puntos de apoyo: los cinco dedos de los pies, las dos cabezas metatarsianas, el talón y la parte lateral. El contacto firme en el suelo a través de estos puntos proporciona una postura sólida y firme. La firmeza tanto en estar de pie como en el caminar refleja factores emocionales, como la seguridad, la confianza en uno mismo y la claridad de ideas. Siempre se recomienda el uso de calzado con tacón bajo y con buen apoyo o mejor todavía zapatos planos.

Además las tablas de ejercicios, llamadas formas, que se practican en qigong, trabajan la columna vertebral, mediante flexiones, extensiones y rotaciones. También se practican ejercicios con bastón que trabajan de forma simétrica la espalda.

La prevención mediante el ejercicio físico Qigong son las palabras claves para mantener una columna vertebral flexible y saludable que va a determinar nuestra calidad de vida.

nuria leonelli 

Enlaces relacionados:

07-05-2017
Taller: Introducción al Qigong
14-05-2017
Taller: Qigong para las cervicales
20-05-2017
Disfruta el Qigong en la naturaleza
10-06-2017
Conferencia teórico/práctica: Taoísmo, el arte de vivir en armonía
17-06-2017
Taller: Health Qigong Baduanjin
  • Qigong ON-LINE

    MEJORA TU VISIÓN
    en 15 minutos

    QIGONG PARA OJOS

    Fácil de aprender y
    aplicar correctamente

Facebook
Encuéntranos en Facebook